jueves, 15 de enero de 2009

Una Ciudad

-Lo bueno de escribir, es que nos permite recordarnos lo que somos en distintos momentos de nuestras vidas. Esto que sigue son cosas que he escrito y olvidado, únicamente para recordarlas.-

Sentado a más de sesenta metro de altura,
siento como el viento pone mi piel de gallina.

Escucho como cientos de miles de personas,
pasan frente a mis emociones, mis complejos y mis ideas.

Percibo una ciudad cansada de tantas historias,
Una ciudad movida por millones de personas que no la toman en cuenta,
Una ciudad cansada,
que desea escabullirse en el olvido,
que intenta dormir entre millones de luces y ruidos.

Una ciudad que no encuentra intimidad fuera de sus parques,
que busca y añora el silencio infinito.
Una ciudad que cambia sus horizonte por estructuras de concreto,
y se convierte si saberlo en prisión.

Una ciudad que no logra entenderse en su melancolía,
Busca, Rie y Muere en ella misma.


Buenos Aires, 3 de enero de 2008.

No hay comentarios:

Publicar un comentario